La independencia que deciden los pueblos

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El legislador provincial y pre candidato a intendente Dr. Rubén Darío Golia recuerda el día de la independencia: El 9 de julio de 1816, Francisco Narciso de Laprida miró a los diputados reunidos en la casa de doña Francisca Bazán de Laguna y exclamó: “¿Queréis que las Provincias de la Unión sean una nación libre e independiente de los reyes de España y su metrópoli?”. Los representantes no lo dudaron y proclamaron a viva voz la emancipación de los reyes de España y su metrópoli. Pero habían cometido un olvido y aún quedaba una independencia pendiente. Diez días después, los diputados reconocieron su error y trataron de enmendar la falta que habían cometido. La declaración sostenía que las Provincias Unidas se habían separado de España pero dejaba la puerta abierta para otras potencias como Portugal e Inglaterra pudieran anexar nuestro territorio al suyo. Entonces, Pedro Medrano pidió en la sesión secreta del 19 de julio que se agregara la fórmula “y de otra dominación extranjera”.
Hoy, la independencia se construye en relación a nuevas formas de dominación, la historia ha demostrado que la dependencia se ha acentuado durante los procesos liberales a través de la concentración del capital en pocas manos, la transnacionalización de los recursos, el endeudamiento con los sistemas financieros internacionales y la necesaria importación en detrimento de nuestras capacidades de producción. Grecia ha dado ejemplo de la determinación de su pueblo por la independencia frente a las condiciones de ajuste que les proponían sus acreedores y la Eurozona. “No se le puede exigir a nadie que firme su acta de defunción” expresó la Presidenta de nuestro país, Cristina Fernández de Kirchner, antes los resultados del referéndum que superaron el 60 por ciento por el No, quien además fue parte de un proceso junto a Néstor Kirchner de reestructuración de la deuda pero haciendo hincapié en el rol del Estado para permitir el desarrollo social en lugar de sostener las condiciones de ajuste que nos arrastraron a las crisis del 2001.
Por nuestros días, fortalecer la independencia implica proyectar a futuro en materia intelectual, científica, tecnológica y cultural en tanto que se constituyen en aquellos campos desde los cuales motorizar nuestras posibilidades de autoafirmación. Es imposible construir una nación a través del desprecio a lo local como si fuera un atraso, y en esto los medios de comunicación fueron actores que colaboraron hacia este sentido. Por tal motivo la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual ha dado batalla por los lugares políticos desde los que algunos medios consideran que lo exterior funciona mejor. En pos de emancipación también se ha impulsado la repatriación científicos y la inversión educativa, motores para nuestro desarrollo futuro.
Las preguntas entonces que debemos hacernos si observamos la historia son ¿la independencia de quiénes hemos defendido? y ¿desde qué lugares hemos impulsado la independencia?, para que las respuestas que elaboremos permitan proyectar el futuro de la sociedad. La independencia sólo debe ser aquella que decidan sus pueblos para fortalecer sus principios de soberanía.