«La política como herramienta de transformación social» por el Dr. Rubén Darío Golía

“He venido a dar lo mejor que tengo, con mis aciertos y errores,
para cambiar profundamente el rumbo de nuestro país”
Néstor Kirchner

11255859_579803992122981_7956956868866137245_oEl Dr. Rubén Darío Golía, recuerda el 25 de mayo. La Revolución de 25 de mayo de 1810 significó pensar un gobierno que exprese la voluntad de los habitantes de nuestro territorio. Hoy, el propósito de Moreno, Belgrano, Castelli, y French sigue vigente en búsqueda de libertad e independencia. Asimismo, un año electoral implica realizar balances, retrospectivas sobre los procesos vividos para tomar conciencia de lo que somos, y a fin de reflexionar sobre las expectativas que depositamos con nuestro voto. Esta mirada va a suponer poner en valor la continuidad de la democracia, no como mero sistema y engranaje de instituciones sino como un modo cultural de vida que requiere del reconocimiento de los ciudadanos como sujetos de derechos, siendo en ellos donde reside la soberanía. Hemos superado la oligarquía que se creyó tutora de nuestra Patria, la alternancia del poder militar que pretendía imponer un orden, y hemos escuchado las contradicciones de muchos dirigentes del gobierno que no creyeron que la gente iba a tener la memoria para evaluar en manos de quienes depositaba sus esperanzas.
En el 2001 Fernando De la Rúa ponía fin al Gobierno de la Alianza -que apenas 2 años antes prometía el desarrollo del país-, anunciando que “nuestra independencia está disminuida, hace años esperamos un milagro que nos devuelva nuestra riqueza”. Pero fue el pacto con aquellos a los que no les importó poner el pueblo al servicio de grandes intereses especulativos del mundo lo que aumentó justamente nuestra dependencia. El año pasado, Mauricio Macri, quien integra una alianza con quienes produjeron uno de los grandes endeudamientos de nuestra historia, expresó tras el fallo del Juez Griesa que “si hay que pagar al contado, se pagará al contado, es sentarse en el Tribunal de Griesa, y lo que Griesa termine diciendo hay que hacerlo”. Nos construimos entonces como una ciudadanía desconfiada que necesita ver en actos los dichos de cada gobernante.
Desde el 2003 en adelante, hemos construido un nuevo sentido de la política como herramienta de transformación social para el desarrollo social, que permitió el acercamiento de los jóvenes así como el retorno de generaciones que habían perdido la confianza. Hoy en cambio podemos dar cuenta de otro recorrido, porque hemos sido representados por quien se presentó al asumir diciendo: “Yo voy a ser un Presidente que voy a ejercer el poder tanto que, si algún día, me veo cercado por el sector corporativo, voy a decir: denme un micrófono y tal, tal y tal me están cercando y me quieren torcer el rumbo o quieren que haga cosas que no corresponden, o que ceda a tales intereses, yo se lo voy a decir a la gente”, y desde entonces se paró frente a las corporaciones mediáticas, a los enquistados personajes del Poder Judicial, a los fondos buitres tanto internos como externos y a los principales responsables de atribuir un sentido de “mala palabra” a la política a través de los Juicios por la Verdad.
Venimos siendo parte de la construcción de un modelo político que sostiene desde distintos pilares, económico e impositivo, productivo, educativo, de salud, de desarrollo social, científico y tecnológico, basados en la necesidad de reconocer las deudas del pasado con algunos sectores sociales que históricamente han sido marginados de los proyectos políticos de nuestro país y a fin de buscar de igualdad de oportunidades para el desarrollo de nuestra Patria. Esto implicó un proyecto pensado para el conjunto de la sociedad, donde el privilegio de algunos sectores sociales tuvo fue repensado para empezar a concebirnos colectivamente. Por tal motivo propusimos las asignaciones por hijo y por embarazo, otorgamos las netbooks, ampliamos el plan de vacunación, incentivamos la producción a través de créditos blandos, planteamos la fertilización asistida como una política pública, y seguimos dando batalla por la igualdad en el acceso a los medios de comunicación a través de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual.
Hoy, como aquel 25 de mayo de 1810, día en que se conformó nuestro primer gobierno patrio, debemos pensar en conjunto y como sociedad qué país queremos. Un país de contradicciones entre slogans mediáticos de campaña, o un país donde los hechos son los que constituyen un modelo de país. Así recuerdo las palabras de Cristina Fernández de Kirchner: “nunca prometimos nada de lo que íbamos a hacer, al contrario, sólo prometimos no dejar las convicciones en la puerta de la Casa de Gobierno”.