LOS REYES EN EL CAPITALISMO MODERNO A 200 años de la Batalla de Chacabuco

13:30 horas 12-02-2017 (PRENSA DARIO GOLIA) CHACABUCO.  Por el Dr. Rubén Darío Golia: La Declaración de la Independencia de los países latinoamericanos del Cono Sur estableció una formal ruptura de los vínculos de dependencia políticos y económicos con la monarquía española, renunciando a toda forma de dominación extranjera aproximadamente 200 años atrás. La Batalla de Chacabuco constituye una bisagra en la que “el patriotismo resuena por todas partes” expresó el General San Martín, tras haberse involucrado él mismo en el combate que posibilitó la formación del Estado de Chile. Sin embargo, la deuda externa ha sido a lo largo de la historia de nuestro país uno de los principales dispositivos de sometimiento del capital financiero. Desde una perspectiva con profundas raíces en la historia de nuestras luchas por la autodeterminación, durante los últimos años hemos asistido a un esfuerzo de nuestra sociedad por romper con esa dependencia cultural, económica y financiera, que en manos del gobierno de Cambiemos ha vuelto a ser profundizada.

Ante el ritmo del endeudamiento que está tomando el gobierno con privados y organismos  multilaterales de crédito, el que alcanzará una abultada cifra del PBI al término de la gestión, el Ministro de Finanzas de la Nación, Luis Caputo, se defendió de los cuestionamientos diciendo que “si alguien quiere pegarnos pasa a ser un tema político”, minimizando las críticas sobre la última emisión de bonos y la adquisición de un préstamo por 6000 millones de dólares en los últimos días a un intercambio de posturas  partidarias. El año pasado nuestro país alcanzó el récord mundial en toma de deuda, lo que se suma a los reconocimientos que esta gestión ha tenido en beneficio de los fondos buitres. Precisamente, el ex presidente del Banco Nación, Carlos Melconian, uno de los bonistas que demandó al país ante el juez Thomas Griesa por 770 mil dólares, fue a la vez el que participó de la negociación que cedió el pago de 9300 millones de dólares. El pago implicó también la derogación de las leyes Cerrojo y de Pago Soberano, condición impuesta por los holdouts, y la prórroga de la cesión de jurisdicción para dirimir futuros litigios a los tribunales neoyorquinos.

Deuda que se acrecienta pero que no podrá capitalizarse en tanto que no estuvo destinada a ser invertida en producción, sino que respondió al financiamiento de fuga de capitales y de importaciones, y a gastos corrientes. Una tendencia a contrapelo de lo que evidencian las naciones más desarrolladas que toman al sector industrial como eje de su crecimiento económico, en tanto que es aquel que articula y desarrolla otros sectores como el de servicios a través de la investigación. La industria y la investigación constituyen entonces motores para el liderazgo económico-político permitiendo superar los resabios de colonialismo. Sin embargo, las decisiones que viene tomando el gobierno actual nos ubican nuevamente sobre una matriz neoliberal donde los tenedores de deuda son los titiriteros del rol que ocupará el Estado en los próximos años. Hace algunas horas, Mauricio Macri acordó con el mismísimo Grupo Macri el pago de una deuda con el Estado por el Correo Argentino que implicó una quita del 98,87 por ciento en perjuicio del Estado, una decisión que para la fiscal de cámara, Gabriela Boquín, “es abusiva, implica perjuicio fiscal, y su irregular aceptación perjudica gravemente el patrimonio del Estado”, pero en este caso para el Gobierno no hay que ser abusivos. Contrariedades que sólo demuestran que estamos ante los nuevos reyes que impone el capitalismo moderno, queda en nosotros como pueblo librar las luchas por la independencia.

En ello, San Martín resulta un ejemplo que reivindica la autodeterminación, la justicia social, la coherencia política, el desapego al poder por el poder mismo, y la dedicación a un proyecto de Patria por el que sacrificó su vida entera.

«Hasta cuándo esperamos declarar nuestra independencia. ¿No le parece a usted una cosa bien ridícula, acuñar moneda, tener el pabellón y cucarda nacional y por último hacer la guerra al soberano de quien en el día se cree dependemos? ¿Qué nos falta más que decirlo? Por otra parte, ¿qué relaciones podremos emprender, cuando estamos a pupilo? (…)

Ánimo, que para los hombres de coraje se han hecho las empresas.»

(Carta de José de San Martín al diputado por Cuyo Godoy Cruz, semanas antes del 9 de julio, llamando a romper de una vez y para siempre los vínculos coloniales)