UNA “FOTO” DE LA ELECCIÓN

12:00 horas 10-09-2017 (PRENSA DARIO GOLIA) CHACABUCO. Empresas rusas fueron acusadas de intervenir en las elecciones presidenciales de 2016 en Estados Unidos con el propósito de beneficiar a Donald Trump, incluyendo el intento de manipular directamente la infraestructura del voto americano.

En la provincia de Buenos Aires, dos semanas después de las elecciones primarias, abiertas, simultáneas, y obligatorias -conocidas como las (PASO) desde que fueron implementadas a partir del 2009 para concretar la lista de candidatos definitiva de los partidos a partir de la participación ciudadana-, recién pudo conocerse el triunfo de Cristina Fernández de Kirchner como candidata a Senadora Nacional por la Provincia por 20.324 (una cifra cercana al promedio de los padrones de los distritos del interior bonaerense).

La lenta e intencional carga de datos llevada a cabo el mismo domingo de las PASO, el pasado 13 de agosto, fue denunciada por trabajadores del Correo Argentino quienes relataron que por orden del Ministerio del Interior se dejó para última instancia la carga de aquellos distritos del Gran Buenos Aires que más han sufrido el ajuste de las políticas neoliberales que viene implementando este gobierno.

Esta estrategia construyó entonces “una foto” decorada de globos y sonrisas, pero sobre todo con escasa lectura sobre el 70 por ciento de rechazo sobre el gobierno de la alianza Cambiemos, un gobierno sostenido en el endeudamiento y el ajuste para la transferencia de fondos a los sectores con riqueza más concentrada de nuestro país.

“Una foto” que comenzó desdibujarse apenas continuó el escrutinio. «Ese voto duro está vinculado a la economía informal, a la falsificación de marcas, los subsidios y el narcomenudeo”, pronunció Jaime Durán Barba, en relación al voto por la ex presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, criminalizando y subestimando a quienes no están de acuerdo con el cambio del país.

El gobierno intenta sostener su legitimidad sobre estrategias de marketing, al punto que para Durán Barba “si el candidato es moderno, gana una elección porque sabe comunicarse en la sociedad”, lo que resulta un avasallamiento sobre la creencia de nuestro sistema democrático en el voto como una de las formas de participación de la ciudadanía y de soberanía popular.

Sostener la gobernabilidad a través de estrategias de marketing constituiría una actualización, en medio de un contexto mediático, de la Década Infame donde los poderes oligárquicos imponían el voto a los sectores populares. Sin embargo, la historia ha demostrado que es posible derribar los discursos mediáticos creados por estrategias de marketing, imágenes que se tornan huecas cuando no condicen con la vida cotidiana del Pueblo.  Dr. Rubén Darío Golía